Entrevista a Jordi Agustí Vergés, Director General de Transición Hídrica de la Generalitat de Catalunya
«El proyecto AIGUANEIX representa muy bien el tipo de soluciones que necesitamos impulsar en el marco de la transición hídrica»
Jordi Agustí Vergés cuenta con una amplia trayectoria profesional vinculada a la gestión pública del ciclo integral del agua en Cataluña. Ha ocupado cargos de responsabilidad en el ámbito municipal, supramunicipal y autonómico, entre los que destacan el de director de la Agencia Catalana del Agua y el de gerente del Consorcio de Aguas Costa Brava Gerona. En el ejercicio de estas responsabilidades ha impulsado proyectos estratégicos orientados a la resiliencia hídrica, la reutilización y la gestión sostenible de los recursos.
¿Qué evaluación puede hacerse del episodio de sequía de 2021-2025 en términos de impacto sobre los sistemas de abastecimiento, la gobernanza hídrica y la planificación de recursos en Cataluña?
El episodio de sequía de 2021-2025 ha sido, probablemente, el más exigente al que se ha enfrentado el sistema hídrico catalán en las últimas décadas. Ha puesto a prueba la robustez de los sistemas de abastecimiento, especialmente aquellos más dependientes de recursos superficiales y de acuíferos sometidos a presión estructural.
A pesar de la severidad de la situación, cabe destacar que el sistema ha resistido relativamente bien gracias a decisiones estratégicas adoptadas en años anteriores: el desarrollo de la desalación, la reutilización de agua regenerada y la reutilización potable indirecta en el río Llobregat. Estas infraestructuras han permitido, en general, mantener la garantía de suministro en escenarios muy complejos.
Sin embargo, la sequía también ha evidenciado que el modelo hidrológico (infraestructuras y gobernanza) sobre el cual se diseñó gran parte del sistema ya no es plenamente vigente. En este sentido, trabajamos en un modelo basado en la diversificación de recursos, la circularidad del agua y una gobernanza más integrada entre administraciones, operadores y territorio.
Por tanto, la sequía no debe entenderse únicamente como una crisis coyuntural, sino también como un catalizador que ha acelerado la toma de decisiones estratégicas para adaptar la gestión del agua a las condiciones climáticas del siglo XXI.
A partir de la experiencia reciente, ¿qué déficits estructurales o áreas de mejora identifica todavía en la gestión integral del agua en Cataluña (infraestructuras, regulación, reutilización, eficiencia y planificación)?
La experiencia reciente permite identificar varios ámbitos en los que todavía existen claros márgenes de mejora. En primer lugar, es necesario seguir avanzando en la diversificación de las fuentes de recurso. A pesar de los avances en desalación y reutilización, todavía hay territorios con una elevada dependencia de recursos convencionales que pueden resultar vulnerables durante períodos prolongados de sequía.
En segundo lugar, es necesario reforzar la gestión de la demanda y la eficiencia de los sistemas. Las redes municipales de abastecimiento siguen presentando niveles de pérdidas que, en algunos casos, son significativos, y es imprescindible impulsar programas de inversión sostenidos para mejorar la renovación y modernización de las infraestructuras.
También es importante avanzar en la reutilización avanzada del agua, especialmente para usos ambientales y de apoyo a los sistemas de abastecimiento, así como en la recarga gestionada de acuíferos. Estas soluciones permiten generar nuevos recursos locales y reforzar la resiliencia de los territorios.
Finalmente, es necesario continuar trabajando en una planificación hidrológica cada vez más integrada con las políticas públicas de gestión eficiente, reforzando la cooperación entre las administraciones y los operadores del ciclo integral del agua.
¿Cuáles son las líneas estratégicas prioritarias que está desplegando la Dirección General de Transición Hídrica para avanzar hacia un modelo resiliente, descarbonizado y adaptado al cambio climático?
La Dirección General de Transición Hídrica trabaja en una estrategia basada en tres grandes ejes. El primero es la seguridad hídrica, que implica aumentar la disponibilidad de recursos mediante nuevas fuentes no convencionales, como la desalación, la reutilización avanzada y la generación de recursos locales mediante soluciones circulares.
El segundo eje es la resiliencia territorial, con una apuesta clara por sistemas descentralizados que permitan reducir la vulnerabilidad de los municipios frente a episodios extremos. En este ámbito, la recuperación y la gestión activa de los acuíferos desempeñan un papel fundamental.
El tercero es la descarbonización del ciclo del agua. La producción y el transporte de agua implican un consumo energético importante y, por ello, es necesario impulsar la integración de energías renovables, la optimización energética de las infraestructuras y la digitalización de los sistemas de gestión.
En conjunto, estas líneas configuran un modelo que combina seguridad de abastecimiento, sostenibilidad ambiental y eficiencia energética, alineado con los objetivos de adaptación al cambio climático.
¿Cómo se integra el proyecto AIGUANEIX dentro de la estrategia de transición hídrica, especialmente en relación con la purificación avanzada, la reutilización indirecta y la recarga gestionada de acuíferos?
El proyecto AIGUANEIX representa muy bien el tipo de soluciones que necesitamos impulsar en el marco de la transición hídrica. Este proyecto innovador desarrollado en Roses, que explora la posibilidad de transformar agua regenerada procedente de depuradoras en un nuevo recurso hídrico de alta calidad, permite convertir un flujo que tradicionalmente se consideraba un vertido en un recurso estratégico dentro de un modelo de agua circular.
Desde una perspectiva de política pública, AIGUANEIX es especialmente relevante porque integra tres conceptos clave: la reutilización potable indirecta, la recarga gestionada de acuíferos y la generación de recursos locales de abastecimiento. Este tipo de soluciones contribuyen a reducir la presión sobre los acuíferos costeros y a prevenir fenómenos como la intrusión salina, al tiempo que refuerzan la garantía de abastecimiento en territorios especialmente sensibles a la variabilidad climática.
Para mí, además, es un proyecto especialmente significativo, porque se inscribe en una trayectoria de muchos años de trabajo del Consorcio de Aguas Costa Brava Gerona en el ámbito de la reutilización y la innovación en el ciclo del agua. En mi etapa anterior en el Consorcio tuve la oportunidad de impulsar diversas líneas de trabajo en esta dirección, y AIGUANEIX —concebido a partir de la excelente visión técnica de Lluís Sala y desarrollado gracias al trabajo colectivo de muchos profesionales— es una buena muestra de cómo la innovación aplicada puede contribuir a construir los sistemas hídricos del futuro.
«El episodio de sequía de 2021-2025 ha puesto a prueba la robustez de los sistemas de abastecimiento, especialmente los más dependientes de recursos superficiales y de acuíferos sometidos a presión estructural»