Consorci Costa Brava i Diputació de Girona
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Litres d’aigua
PURIFICADA

Los siguientes pasos de AIGUANEIX en la Costa Brava 

El proyecto AIGUANEIX, consolidado en Roses mediante la estación depuradora y la planta piloto, avanza hacia una nueva fase que plantea un cambio estructural en la gestión del abastecimiento de agua potable en la Costa Brava norte. 

La mirada del Consorcio de Aguas Costa Brava Gerona (CACBGi) se ha centrado en los últimos años en avanzar hacia un sistema más circular, resiliente y de proximidad, en el que el agua regenerada se convierta en un recurso estratégico. Este cambio de paradigma implica dejar de considerar el agua depurada como un residuo y aprovecharla para producir agua purificada destinada a la recarga de acuíferos costeros. 

La experiencia adquirida con AIGUANEIX ha permitido validar este nuevo sistema y sentar las bases de las actuaciones futuras. La escalabilidad de la planta piloto y la consolidación de nuevas fuentes de agua son los primeros pasos tras AIGUANEIX, y en este punto entran en juego los proyectos de Llançà y Cadaqués. 

Llançà: hacia una EPA real y la recarga de acuíferos 

Tras la experiencia piloto desarrollada en la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Roses, el siguiente paso clave es la construcción de una estación de purificación de agua (EPA) a escala real en Llançà, junto con la infraestructura necesaria para la recarga de los acuíferos costeros. La futura planta integrará las seis etapas del proceso de purificación ya ensayadas —cloraminación, ultrafiltración, ósmosis inversa, oxidación avanzada, filtración con carbón activo y remineralización— con el objetivo de producir un agua de calidad adecuada para poder infiltrarla de forma controlada. 

Los datos disponibles ponen de manifiesto el potencial de este enfoque. La media de los volúmenes anuales de agua depurada de los últimos tres años se sitúa en torno a 670.000 m³/año en Llançà, 420.000 m³/año en Cadaqués y 2.800.000 m³/año en Roses. Una parte significativa de estos volúmenes, que actualmente se vierten al mar, podría transformarse en un recurso útil para reforzar los acuíferos locales. 

Cadaqués: hacia un convenio con la ACA 

De forma paralela, el CACBGi ha iniciado los trámites para la firma de un convenio con la Agencia Catalana del Agua (ACA) que permita desarrollar una solución similar en Cadaqués. Se trata de un municipio especialmente sensible, con acuíferos sometidos a episodios de agotamiento y salinización y con una elevada presión estacional. La purificación y la recarga se plantean como una herramienta clave para reforzar la autonomía hídrica y reducir dependencias externas. 

Un recurso estratégico para reducir la presión sobre Darnius Boadella 

El aprovechamiento del agua purificada y su tránsito por los acuíferos tiene, además, un impacto directo sobre el sistema global de abastecimiento. Si una parte de los volúmenes depurados se destinan a la recarga de acuíferos, se reduce la necesidad de captar agua del embalse de Darnius Boadella. Esto permitiría prolongar la disponibilidad del agua almacenada, especialmente durante periodos de sequía, y avanzar hacia un modelo de agua de kilómetro cero, más eficiente y adaptado al territorio. 

La información gráfica asociada al proyecto muestra claramente este potencial: durante la sequía del periodo 2021-2024, los volúmenes acumulados de agua residual depurada y vertida al mar en Roses, Llançà y Cadaqués superan conjuntamente los 15 hm³, un recurso considerable que, incluso aprovechándose solo parcialmente, podría desempeñar un papel relevante en los respectivos sistemas de abastecimiento. 

Visión estratégica y próximos pasos 

La visión del CACBGi busca consolidar este modelo como referente de gestión hídrica circular, basado en la protección de los acuíferos, la cooperación institucional y la posibilidad de reproducirlo en otros municipios con problemáticas similares. Los próximos pasos incluyen la finalización de la redacción de los proyectos de Llançà, el impulso del convenio con la ACA para Cadaqués y la evaluación de una extensión progresiva del modelo a otros municipios bajo la gestión del Consorcio de Aguas. 

AIGUANEIX deja así de ser únicamente un proyecto experimental para convertirse en la primera pieza de una transformación profunda de la gestión del agua en la Costa Brava norte, alineada con los retos del cambio climático y con una clara vocación de futuro. 

«La futura planta de Llançà integrará las seis etapas del proceso de purificación con el objetivo de producir agua de calidad adecuada para su infiltración controlada»

«El aprovechamiento del agua purificada y su tránsito por los acuíferos reduce la necesidad de captar agua del embalse de Darnius Boadella y permitiría prolongar la disponibilidad del agua almacenada»