La gestión del riesgo en el abastecimiento del agua
Sequías, inundaciones, contaminaciones y sobreexplotación de acuíferos son hechos que pueden afectar al abastecimiento de agua. ¿Cuáles son los riesgos y cómo pueden gestionarse para reducir sus impactos?
El abastecimiento de agua es un servicio de primer orden para la sociedad, tanto para la vida diaria como para la actividad económica. La falta de agua que hemos vivido en los últimos años ha supuesto un trastorno que nos ha afectado en muchos niveles, lo cual sirve de ejemplo de su relevancia. Esto, al mismo tiempo, nos obliga a plantear qué riesgos existen en torno a este servicio básico y cómo se gestionan.
¿Qué se entiende por riesgo?
Ante todo, es importante comprender que el riesgo es la posibilidad de que ocurra un hecho negativo (un «peligro»). Para estimar la magnitud del riesgo, se combina la probabilidad de que suceda y la gravedad de sus consecuencias. Esto no es fácil de determinar de forma intuitiva. La percepción que la población en general tiene de un determinado riesgo no siempre se corresponde con su magnitud, evaluada mediante técnicas científicas.
Por poner un ejemplo, la ciudadanía puede estar preocupada por la calidad del agua potable del grifo en
ciudades con sistemas modernos de tratamiento y control, al pensar que no es segura o saludable, aun que está ampliamente demostrado que el riesgo de que cause problemas de salud es muy bajo gracias al cumplimiento de estándares sanitarios muy estrictos.
Gestión del riesgo en el agua de consumo humano
Este ejemplo nos lleva a plantear cómo deben gestionarse los riesgos existentes teniendo en cuenta la tipología, la probabilidad, la gravedad potencial y la percepción de la ciudadanía o de las personas afectadas. Así, en el caso del agua de consumo humano, los principales riesgos son de tipo microbiológico y químico, que son los que regulan las normativas.
Los riesgos microbiológicos son causados por agentes biológicos como bacterias, virus y parásitos que pueden contaminar el agua y poner en peligro la salud humana a corto plazo. Los riesgos químicos son los que guardan relación con la exposición a sustancias químicas tóxicas, que suelen producir un efecto
a medio o a largo plazo.
Algunas de estas sustancias son de origen natural y tienen gran toxicidad, mientras que una gran mayoría son moléculas de síntesis producidas por la industria química. Estos riesgos pueden minimizarse gracias a los procesos que se aplican en las instalaciones de tratamiento de agua y a los constantes controles de calidad que se llevan a cabo.
La normativa europea y estatal reconoce el agua como producto esencial, comparable a un alimento en cuanto al rigor de los criterios sanitarios que deben aplicarse, e introduce la necesidad de llevar a cabo la evaluación de los riesgos para garantizar la calidad del agua, desde la captación hasta el consumo final.
Por este motivo, una gestión adecuada del riesgo no solo implica la cuantificación previa y la actuación una vez se sufren los primeros impactos, sino que también es necesario incluir acciones de protección y prevención antes de que se produzcan los hechos.
Gestión del riesgo en AIGUANEIX
El proyecto AIGUANEIX, con la dirección científica del Instituto Catalán de Investigación del Agua (ICRA), tiene en cuenta todos los riesgos potenciales asociados al abastecimiento del agua e incluye seis procesos de tratamiento diferentes, que permiten eliminar los posibles contaminantes químicos y agentes patógenos presentes en el agua.
Desde la ultrafiltración a la oxidación avanzada, pasando por la ósmosis inversa, la filtración con carbón activo o la cloraminación, AIGUANEIX tiene como objetivo producir un agua que cumpla los estándares normativos para que pueda garantizarse su idoneidad para la recarga de acuíferos. De forma complementaria a estos procesos, diversos sensores en línea y un seguimiento analítico exhaustivo permitirán determinar con precisión la calidad del agua y la eficacia de estos procesos de tratamiento.
Adicionalmente, y de forma específica, el proyecto AIGUANEIX incluye la elaboración de una serie de protocolos destinados a reforzar la solidez del tratamiento, en la línea preventiva que pide la normativa.
De este modo, AIGUANEIX quiere fortalecer la resiliencia del abastecimiento de agua en la Costa Brava norte con una exigencia y un respeto máximos hacia la salud pública.
AIGUANEIX tiene como objetivo producir un agua que cumpla los estándares normativos para garantizar la idoneidad para la recarga de acuíferos.